La Pandemia mediática del 5G

Publicado en fecha 13-07-2020
En las últimas semanas la tecnología 5G ha sido altamente estigmatizada ante la falta de información al respecto, responsabilizada inclusive en forma errada de la expansión del mismo COVID19 como así también de otras enfermedades llegando al contrasentido de decir que mediante la misma pueden controlar el pensamiento, lo que provocó incluso la reacción vandálica de personas que en prueba a un absoluto desconocimiento procedieron a incendiar una radio base de telefonía móvil en nuestro país. En otros países, inclusive europeos como por ejemplo en Gran Bretaña, se reportaron numerosos incidentes de agresiones contra ingenieros de telecomunicaciones que estaban trabajando en radiobases. También en Latinoamérica, específicamente en el Perú, un grupo de ingenieros fueron retenidos recientemente por pobladores de la comunidad de Chopcca, acusando a los trabajadores de querer instalar antenas 5G, las cuales –según los pobladores argumentaron– propician la expansión del coronavirus. 

Numerosos estudios se han realizado sobre las radiaciones por frecuencias electromagnéticas argumentando el eventual daño a la salud en las personas, pero de un tiempo a esta parte se ha declarado que las exposiciones a ondas radiales no amenazan con dañar la salud de los seres humanos siempre y cuando se mantengan por debajo de los límites recomendados. No existe ningún argumento ni de parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni de la Comisión Internacional de Protección Contra las Radiaciones no Ionizantes (ICNIRP), ni tampoco por parte de la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos, que demuestre que existan casos que superen la normativa y afecten perjudicialmente la salud. Del mismo modo, estas instituciones especializadas han dejado claro que la tecnología 5G no interviene en la propagación del COVID19. De hecho, una onda electromagnética no puede trasladar un elemento biológico, como un virus. Si tan solo eso fuese posible, a estas aturas estaríamos llenos de enfermedades virales, no solo del COVID19, sino que de cualquier enfermedad viral como la influenza o el VIH.

En nuestro país, teniendo en cuenta la divulgación de estas informaciones acerca de las radiaciones electromagnéticas emitidas por estas antenas y que fueran difundidas en distintos medios, el ente regulador (CONATEL) de forma diligente y acertada, emitió un comunicado aclarando que primeramente no existen actualmente sistemas 5G instalados en nuestro país, que el mismo no ha otorgado hasta la fecha la licencia ni autorización para la instalación de sistemas 5G y que no existe hasta el momento ningún proceso licitatorio para  el otorgamiento de licencias que contemplen la utilización de esta tecnología. 

¿Pero en que consiste el 5G? 
Al hablar de 5G, nos referimos a la quinta generación de redes móviles que conocemos. Quedó en el pasado la red 1G, que en los primeros celulares nos permitían hablar. La tecnología 2G trajo consigo los SMS. Posteriormente la 3G trajo la conexión a Internet impulsando el nacimiento de los smartphones y luego aparece el 4G, basada completamente en protocolo IP, con lo que experimentamos la banda ancha a mayor velocidad. 

Se calcula que el 5G contribuirá con 2,2 billones de dólares a la economía global en los próximos años, con sectores claves como la industria, los servicios públicos, financieros y salud que serán los más beneficiados. Además, traerá consigo una mayor cantidad de dispositivos conectados, lo que elevará el número total de suscriptores de Internet móvil en todo el mundo a 5.000 millones en 2025. 

5G tendrá una velocidad de transmisión de datos 1.000 veces mayor que la de la red LTE actual, haciendo este su avance más significativo. También ofrecerá menor latencia y una mejor conectividad desde más lugares, permitiendo que mayor cantidad de usuarios y dispositivos estén conectados al mismo tiempo. Toda esto resultará indefectiblemente en el desarrollo de lo que se conoce como IoT (internet of things o internet de las cosas), con más de 20.800 millones de "cosas" conectadas a la red, incluyendo edificios, automóviles, máquinas y electrodomésticos.

Con todas estas consideraciones, resulta aún más preocupante que el posible daño que pueda ocasionar la emisión de ondas electromagnéticas, el desconocimiento que conlleva a que las personas acerca de esta tecnología, y que las mismas se dejen llevar por falsas noticias, recomendando que siempre recurran a fuentes de información oficial y confiable al respecto para no caer en errores perjudiciales mayores inclusive al hipotético efecto negativo del 5G. 
 
Ing. José Reinoso
Vicepresidente del Centro de Estudios para el Desarrollo de las Telecomunicaciones de América Latina
Gerente de Talento Humano de COPACO S.A.
ExPresidente de la Asociación de Ingenieros del Sector de las Telecomunicaciones.
ExDirector en el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación.