Destacan el impacto que tendría la bioeconomia en Paraguay

Publicado en fecha 08-05-2018
Con la presencia del Ing. Forestal Rolando de Barros Barreto, ministro de la Secretaría del Ambiente (SEAM); Norman Breuer, asesor ambiental de la Dirección de Coordinación Ejecutiva de la Itaipú Binacional, Rosalía Fariña, Vicepresidenta de la Comunidad de Manejo de Fauna Silvestre de Latinoamérica (COMFAUNA), investigadores internacionales, directivos de ONG´s del sector ambiental y estudiantes, dio inicio de manera oficial el XIII Congreso Internacional de manejo de fauna en Latinoamérica (CIMFAUNA).

El CIMFAUNA reúne a investigadores y representantes de las comunidades que trabajan con la fauna silvestre de toda América Latina, así como a las autoridades gubernamentales encargadas de su administración en la región. Se tiene previsto desarrollar y debatir sobre varios temas a lo largo de la semana que dura el congreso: Negocios y biodiversidad, el cambio climático y sus efectos, impacto de las especies exóticas sobre la fauna silvestre, tratamiento de enfermedades zoonóticas, entre otros.

Las palabras iniciales correspondieron a Rosalía Fariña, vicepresidenta COMFAUNA, quien agradeció a todos los que acompañaron y apoyaron la organización del evento desde el primer momento, y resaltó la importancia de realizarlo en nuestro país para el fortalecimiento e implementación de los ejes temáticos a ser desarrollados durante el Congreso.

Entre los mismos mencionó las problemáticas actuales como los conflictos entre las áreas productivas y la fauna, enfermedades trasmitidas o portadas por especies silvestres, o el efecto del cambio climático sobre la conservación.

Por su parte, Norman Breuer, asesor ambiental de la Dirección de Coordinación Ejecutiva de la Itaipú Binacional, resaltó la presencia de expositores internacionales que se dedican a la conservación de la biodiversidad, importante problemática en la actualidad para nuestro país.

Destacó la responsabilidad social y ambiental de Itaipu, siendo el Chaco y el Bosque Atlántico del Alto Parana (BAAP) los puntos fundamentales de las acciones de la entidad, siendo esta última la más delicada: "Es un paisaje fragmentado, altamente deforestado y desfaunado, debido al crecimiento extendido de tierras para la agricultura y el pastoreo de ganado" indicó.

A su vez, Rolando de Barros Barreto, Ministro de la Secretaría del Ambiente (SEAM) manifestó que este encuentro representa el compromiso que tiene el Paraguay en la conservación de su biodiversidad y el crecimiento sustentable: "este congreso se realiza en el momento oportuno, para seguir trabajando por el equilibrio entre la conservación, protección y manejo de nuestros recursos como acción vital. Asimismo, tendremos apertura para la transmisión de conocimientos, la actualización de las metodologías de trabajo, el intercambio de opiniones y el contacto humano."

"Nuestra herencia a las generaciones futuras, será la cultura conservacionista, mediante alianzas estratégicas de los actores sociales que trabajan en este sentido. Si no se valorizan los bosques y la vida silvestre, el crecimiento económico no tendrá sentido", concluyó.

La Biodiversidad y su impacto en la economía
Tarsicio Granizo, Ministro del Ambiente del Ecuador, dio inicio a la primera conferencia magistral, en donde desarrolló el tema: "Negocios y Biodiversidad" y la experiencia de ese país en posicionar a la bioeconomía como punto fundamental para el crecimiento económico del país, dentro del plan nacional del desarrollo.

"El principal desafío que tenemos como país, es el de pasar de una economía primaria exportadora, que representa el 13% de nuestra economía a una del 20% que provenga de la bioeconomía" remarcó.

Explicó que para conseguir este resultado trabajan sobre 4 puntos fundamentales: conservación, soberanía alimentaria, la sostenibilidad de la matriz productiva y el desarrollo de la bioindustria. Sobre este último punto, la definió como la utilización de bienes ambientales (biodiversidad) en la matriz productiva del país.

Estos bienes pueden ser ambientales (recursos maderables y no maderables), servicios ambientales (agua, carbono y paisaje) y finalmente los procesos ambientales (Reciclaje, Biorefinerías, bioremediación y ecoeficiencia). 

Según Granizo, el país que quiera impulsar su bioeconomía debe contar con una buena política de conservación, invertir es áreas de investigación y conservación para conocer la riqueza de bienes naturales con los que cuenta, contar con opciones de inversión para generar una economía a escala de los negocios que surjan, y finalmente se tiene que trabajar en abrir mercados para los productos.